Explore "Ulises criollo" by José Vasconcelos on Textopian. Read with annotations and highlights.
El verano de Campeche obliga a bañarse dos veces al día: una en la madrugada y otra al atardecer. Y aunque en casa había ducha, con frecuencia usábamos, calle de por medio, la gran piscina del mar. Uno de los bogas al servicio de la Aduana recibió de mi padre el encargo de darme las primeras lecciones de natación. Los primeros ensayos los hicimos de noche. Al entrar en el agua tras del marinero, el misterio de la fosforescencia, que los pasos levantan del fango marino, me dejaba suspenso.
El agua tibia del Gulf Stream en pleno trópico temblaba acariciante y exhalaba el olor tónico que complace en la sensibilidad. Desde la línea del horizonte, perceptible, no obstante la sombra, hasta el extremo firmamento, las estrellas cintilaban suspendidas sobre el estanque inmenso del mar en calma.