Explore "Ulises criollo" by José Vasconcelos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muchos términos de marino se habían incorporado a nuestro idioma de arribeños, o sea, de mexicanos del altiplano. Con familiaridad llegamos a usar el «vírate» en vez de vuélvete, y «banda» por lado, «popa» por trasero; también localismos como «no seas caballo» en lugar de «no seas tonto». Usando el nuevo léxico comentábamos la necesidad de abandonar aquel «fondeadero». En realidad, habíamos pasado año y medio dichoso en Campeche, y quizá presentíamos que al salir de allí quedaría liquidada para siempre la unidad de la familia. En adelante no volveríamos a disfrutar de sosiego. Sin embargo, no nos apenaba la partida. La capital nos fascinaba como a buenos provincianos. La posibilidad de inscribirme en un colegio metropolitano me causaba sobresalto vanidoso.
Puerto de Veracruz, principios del siglo XX.