Explore "Por quién doblan las campanas" by Ernest Hemingway on Textopian. Read with annotations and highlights.
SUBIERON LA PENDIENTE en la oscuridad, a través del bosque, hasta llegar al estrecho paso de la cima. Iban todos cargados con mucho peso y subían lentamente. Los caballos llevaban cargas también, atadas a las monturas.
-Podríamos soltar las cargas si hiciera falta, con unos cuantos cortes -dijo Pilar-; pero, con todo, si conseguimos conservarlas, podemos instalar otro campamento.