Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque a Juárez no le gustaban las corridas de toros, Márquez y sus generales parecían disfrutarlas. Y en la plaza del Progreso, en Guadalajara, se armó una "fiesta famosa por el lujo nunca visto y por el aparato militar con que se verificó". Todo empezó con unas "invitaciones impresas en tela de seda y en papel de fantasía, impresas a tinta azul, que decían a los lados, entre una vistosa guarnición tipográfica, en forma de cuadro: Corrida de toros de aficionados que el primer cuerpo de ejército dedica al bello sexo jalisciense. Jueves 26 de mayo de 1859", porque "las bellas hijas de Guadalajara irán a reinar sobre los caballeros a quienes tienen obligados, y donde ellos tributarán sus respetos a la hermosura", y firmaba Leonardo Márquez.
Y se informaba que "las escuadras de gastadores y batidores de los cuerpos formarán la guardia particular del palco de las reinas", que "la carrera de su tránsito será cubierta por los cuerpos que nombre la Comandancia general, formados en alas", que "las damas tendrán escolta de ida y vuelta"; cómo deberían ir los de a caballo y los carruajes y cómo sonaría el himno nacional al entrar a la plaza; añadiendo que la función comenzará a las cuatro y media.