Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ortiz Vidales, siguiendo la narración de Guillermo Prieto, cuenta la llegada a Cuernavaca el 1º de octubre de los hombres de Ayutla: "Al frente de su tropa marcha como un patriarca el general don Juan Álvarez. Es de estatura regular, de anchas espaldas y tiene el busto fornido, casi como de atleta. Su faz es apacible y seria; sus ojos pequeños y vivos y en su piel negra y rugosa aparecen las huellas de la viruela. Lleva la cabeza tocada con una montera negra y su voz es dulce y meliflua. Le acompañan Villarreal, seco y enjuto, de grandes bigotes retorcidos, y el licenciado Juárez, que acentúa aún más su figura plebeya con un sombrero de anchas alas, una raída y grosera chaqueta y un pantalón azul claro, que sostiene por medio de una faja de lana. De esta columna se han desprendido Pancho Zarco y Cerecero, que adelantan, según dicen, para desbaratar las intrigas en que anda metido Comonfort con los conservadores".
Álvarez, siguiendo el Plan de Ayutla, convoca a los representantes de los estados; lo hará sin consultar a Comonfort, que se encuentra en la Ciudad de México. La reunión se celebrará en un recinto improvisado, la Plaza de Gallos. La puerta del palacio municipal estará permanentemente abierta.