Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
Eustaquio W. Barrón y Guillermo Forbes, hijos de grandes capitalistas extranjeros radicados en México y cónsules respectivamente inglés y gringo en Nayarit (un cantón de Jalisco), dueños de una casa comercial, se habían enriquecido con el monopolio, el contrabando y los negocios políticos turbios. En la práctica las autoridades aduanales en San Blas y Tepic eran sus empleados. Al inicio de la Reforma, tras la caída de Santa Anna, Santos Degollado, gobernando en Jalisco, destituyó a las autoridades. Parte del conflicto era responsabilidad de otra casa comercial, la Casa Castaños, que apoyándose en los liberales acusó a ByF de evadir el pago de impuestos a la hora de sacar la plata del país o de importar mercancías extranjeras.
Barrón y Forbes, para mantener su poder en las aduanas, promovieron un alzamiento militar el 13 y 14 de diciembre del 55 contra la Revolución de Ayutla utilizando los batallones libres de Jalisco. Santos Degollado acudió a combatir a los alzados, derrotándolos. Eustaquio Barrón salió de San Blas con un cargamento de plata no declarado en la aduana y se refugió a bordo de un buque de guerra inglés en Mazatlán. Inglaterra presentó reclamaciones al gobierno de México y Barrón regresó a San Blas en la fragata inglesa President. Bajo protesta de Santos Degollado, los norteamericanos niegan su apoyo a Forbes y este se retira de la contienda. Barrón, ya en San Blas, seguía promoviendo la intervención inglesa y Gran Bretaña aseguró que estaba dispuesta a romper relaciones con México el 1º de noviembre del 56, mientras Santos Degollado insistía en expulsar del país a los cónsules, en una actitud que el periodista Francisco Zarco llamaba "uno de los episodios más gloriosos de su vida", y era perseguido por varios juicios que la casa ByF había interpuesto. Comonfort, con una actitud blandengue, terminó negociando con ByF, aunque ambos personajes abandonaron Nayarit y se refugiaron en la Ciudad de México.