Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
A su regreso a Francia, el coronel Charles Louis Desiré Dupin se entrevistó con Napoleón III. "Tengo la ventaja de contar con el valor para confesar mi opinión", dijo. Y fuera esta opinión la que fuese, se vio sometido a una investigación sobre si se había apropiado de fondos sacados a particulares durante la lucha de la contraguerrilla. Siendo exonerado estaba a disposición del imperio y el 31 de agosto del 65, el ministro de la Guerra de Francia, el general Randon, le escribió a Bazaine: "Volveré a mandar a ud. al coronel Dupin [. ]. Los hombres de ese temple pueden ser siempre útiles en un país como México". Cuatro meses más tarde regresaba a Veracruz.
El 12 de enero del 66 un enfurecido Maximiliano le comunicaba a Bazaine: "El telégrafo me trae noticias de extrema sorpresa, que el coronel Dupin ha regresado, deseo conocer cuáles son las razones que han motivado su regreso y evitar la ejecución de las instrucciones que yo le había dado al respecto, en una conferencia especial en México". Maximiliano estaba en una situación delicada, se había quejado ante el cuerpo diplomático de las atrocidades de Dupin y había vetado su retorno ("Había prohibido el regreso a México del coronel Dupin y mis órdenes serán respetadas"), pero Bazaine decidió ignorarlo y a los pocos días Dupin apareció en la Ciudad de México con la cruz de comandante de la Legión que le dieron en París por sus méritos en la previa campaña.