Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 3 de octubre de 1866 Porfirio Díaz se encuentra en las cercanías de Miahuatlán, 105 kilómetros al sur de Oaxaca con una fuerte columna de imperiales que cuenta con unos 1 200 hombres, entre ellos 250 cazadores del emperador franceses y húngaros y dirigida por el general Carlos Oronoz, un conservador activo desde la Guerra de Reforma, de 37 años y el jefe de batallón francés Testard. Porfirio cuenta con una fuerza equivalente, entre ellos seis pequeños escuadrones de caballería con 700 hombres, pero muchos están "mal armadas, desnudos y sin disciplina ni munición" según el propio Díaz y sus víveres escasean.
Monta una emboscada situando a la caballería de González en una loma y distribuyendo la infantería en unos maizales y va con su escolta a provocar. La caballería lo sigue y cae en la trampa. Luego lanza sobre los imperiales varias columnas a pesar de que pensaba que se quedarían sin municiones en 15 minutos. El empuje de las columnas, más la suma de los vecinos que se lanzaron por la libre, de los que alguien diría que sufrieron muchas bajas, porque además de ser muy bravos, estaban muy borrachos.