Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 6 de abril de 1865 el general Miguel Negrete, con su División de Operaciones de 3 mil hombres, llegó a Parras. Un día después en la hacienda de Patos se le incorporó el general Escobedo, al que nombró jefe de la caballería y comenzó una cadena de pequeñas victorias que parecían cambiar el curso de la guerra. Tan pronto como el 9 tomaron Saltillo derrotando al coronel Barragán. Escobedo persiguió de Saltillo a Monterrey a Florentino López, que perdió cerca de 200 hombres y el 12 audazmente y por sorpresa, con muy pocas fuerzas, las caballerías del coronel Treviño llegaron hasta el centro de la ciudad, que fue tomada casi sin combate y donde los imperiales mexicanos andaban dejando cañones y equipajes y hasta los uniformes atrás de sí.
La ciudad proporcionó a Escobedo algunos recursos, con los cuales pudo medianamente equipar en Camargo a la tropa y los prisioneros que habían aumentado su infantería. Negrete ordenó el avance sobre Matamoros; en el trayecto se le incorporaron 750 hombres del general Cortina que tras haberse rendido a los franceses se incorporaba de nuevo a las filas de la república.