Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 3" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 30 de noviembre del 64 el general Jesús González Ortega dirigió una carta al gobierno en Chihuahua señalando que el mandato de Juárez había terminado y que él, como ministro de la Suprema Corte, debería sustituirlo. Su argumentación era una interpretación del artículo 80 de la Constitución que decía que el presidente debería ejercer sus "funciones hasta el día último de noviembre del cuarto año siguiente al de su elección". El mismo día Sebastián Lerdo de Tejada le contestó informándole la opinión del Consejo de Ministros: si el mandato presidencial era de cuatro años, la fecha donde debería culminar era el 30 de noviembre del año siguiente, 1865.
La argumentación de González Ortega tenía dos peros, el primero se lo responde Lerdo, el segundo es que no sólo cesaría en su cargo Juárez, también él. Lerdo añade que habiendo sido gobernador de Zacatecas al mismo tiempo que presidente de la corte suprema, ambos cargos eran incompatibles, aunque "el ciudadano presidente ha acordado usar sus amplias facultades, para resolver que tiene usted el carácter de presidente de la Corte Suprema de Justicia y que, con ese carácter, llegando el caso de faltar el ciudadano Presidente de la República, podrá usted entonces sustituirlo".