Explore "Las letras patrias" by Manuel Sánchez Mármol on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si, según la pintoresca frase de Carlos Maurras, la historia es la ceniza de los muertos, la literatura es, en cambio, la sangre, el alma de los pueblos, como que por ella persisten y sobreviven aún después de borrados de la carta del mundo.
Pulsación de vida en todas las complejas manifestaciones del humano ser, la literatura contiene en sí misma los elementos necesarios para reconstruir y galvanizar los modos de existencia de sociedades ya difuntas. Más prestigiosa que la sangre del mártir de Nápoles, reproduce á la continua el retorno á la vida de cosas devoradas por el tiempo, y así desaparecieren de la haz del suelo ciudades, instituciones, religión, leyes y hasta la historia de pueblo determinado, en tanto subsistan documentos de su literatura, puede estarse cierto de que tal pueblo resurgirá á la vida en lo que ésta tiene de más intenso é íntimo, á la luz de aquella enseñanza.