Explore "Perico" by Arcadio Zentella on Textopian. Read with annotations and highlights.
Señor Manuel se marchó por donde había venido, no sin antes despedirse del mayordomo con un "pues ya me voy," y de Perico, recomendándole que se portara bien.
Talla esos cueros, dijo el mayordomo a Perico. Este tomó la talla, que consistía en un trozo de castarrica como de seis centímetros de diámetro y cuarenta de largo, hendido hasta la mitad en dirección de las fibras, y en cuya hendidura introdujo la tira de cuero después de haberla untado de sebo. Sujetó un extremo de la tira en un horcón (1) y, dando una vuelta sobre sí misma a la talla, principió a tirar de ella, hasta hacer pasar toda la coyunda por la hendidura. El frotamiento desarrollaba el calor, y la grasa derretida por él iba poco a poco penetrando por los poros de la piel, que a cada tallada perdía su dureza.