Explore "Mis peripecias en España" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
SÁBADO, 16 DE DICIEMBRE
CÁDIZ DESEMPEÑÓ UN GRAN PAPEL en la guerra contra Napoleón. Fue aquí donde se abrieron las Cortes, concentración política de la defensa nacional. El entonces representante de Prusia en Madrid, coronel Schepeler, en su Historia de la revolución española y portuguesa habla de la importancia de Cádiz en la pomposa forma siguiente: «Los destinos de Europa y, tal vez, los de todo el mundo, están relacionados con Cádiz, como lo está el sistema del mundo con Siria. Las esperanzas de los tronos y de los pueblos de Europa hállanse cifradas en un rincón de los confines de Occidente». Mientras las Cortes daban a la ciudad de Cádiz el nombre de San Fernando, en honor a su Rey, este complacía, por todos los medios, a Napoleón, quien le había hecho prisionero; apartábase del movimiento nacional, bebía a la salud del gran emperador y hasta pretendía emparentar con él. Al fin, Fernando, de acuerdo con la nulidad de su padre, renunció voluntariamente a la Corona, sacándole a Napoleón una pensión decente. Para salvar su preciada vida, Fernando hizo un llamamiento a todos sus fieles, intimándoles a que le dejasen en paz y desistiesen de todo irreflexivo intento de resistencia y reconociesen a José Bonaparte como rey. Y este prisionero de Napoleón, este indigno pensionado, a quien las masas populares constitucionalistas le habían devuelto el trono, contra su propia voluntad, inicia su reinado acusando a las Cortes de haberle usurpado sus derechos hereditarios. A su regreso de Valencia, antes de llegar a Madrid, desátase en amenazas contra los usurpadores, que tuvieron el atrevimiento de llamar nacionales al Ejército y a las instituciones del Estado, cuando debían llamarse reales. Se niega a aceptar la Constitución de 1812, y emprende la cruzada contra los liberales que le habían preparado el trono. Los historiadores monárquicos hallan una justificación verdaderamente magnífica de esta política. «¡Cómo! -exclaman, dirigiéndose a los liberales. ¿Vosotros queréis limitar la soberanía del monarca, por quien el país ha derramado tanta sangre, bajo la dirección de las Cortes? ». Señalemos de paso que las circunstancias que en la época de Napoleón reservaron a Cádiz un papel excepcional, contribuyeron, al mismo tiempo, a acelerar su declive. Bajo la influencia de la revolución empezaron a separarse de España sus dominios de América del Sur. La importancia económica de Cádiz se apoyaba en la potencia colonial de la vieja España.