Explore "Lenin" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
Entre muchas otras cosas, la revolución ha desechado las viejas divisiones administrativas del país. Desaparecieron los «gobiernos» creados durante el reinado de Catalina II, que en un siglo y medio se habían imbricado tan estrechamente en el régimen político, en las costumbres y en la literatura, que llegaron a ser como una subdivisión perteneciente a la naturaleza misma. El «gobierno» de Simbirsk, donde transcurrieron la infancia y la primera juventud del futuro Lenin, formaba parte del inmenso territorio que el Volga, rey de los ríos rusos, domina y configura en un todo único. Quien haya crecido junto al Volga llevará consigo su imagen toda la vida. La originalidad y el encanto del río estriban en el contraste de sus orillas; la ribera derecha se eleva en alta barrera montañosa contra el Asia, en tanto que la izquierda se pierde en la suave llanura del Oriente infinito. A 150 metros de altura por encima del movedizo espejo del río, aparece el cerro donde se extiende oblicuamente, en medio del verdor de sus jardines, la ciudad de Simbirsk, la más atrasada y desértica de todas las capitales de las provincias del Volga. La altura que la sustenta, traza a la vez una línea divisoria entre dos corrientes de agua: el Volga y su afluente el Sviaga. Ambas corren paralelas por centenares de kilómetros; no obstante (tal es el capricho del relieve terrestre), lo hacen en sentidos contrarios: el Volga hacia el Sur, el Sviaga hacia el Norte. Bajo el monte de Simbirsk, el Sviaga se aproxima tanto al Volga que la ciudad se halla situada entre sus dos orillas derechas.
En el momento en que comienza nuestro relato, durante el establecimiento de la familia Ulianov en Simbirsk, en 1869, la ciudad existía desde aproximadamente doscientos veinte años. Su fundación se remontaba al tiempo en que los gran rusos habían penetrado obstinadamente en las ricas provincias sobre el curso medio del Volga, ya ocupadas por los chuvaks, mordvinos y tártaros ; se apoderaban de sus tierras, expulsaban a los nómades hacia el Oriente y construían fortificaciones de madera. En el mismo año en que Inglaterra llevaba a cabo su great revolt [gran revuelta, NdT] (1648), se fundaba sobre la margen derecha del Volga, en nombre del zar de Moscovia, la pequeña ciudad de Simbirsk, como centro administrativo para la región colonizada y destacamento militar contralos pobladores no autóctonos. El amplio cerco de colonizadores, guardias fronterizos y cosacos que lo circundaban, constituía no sólo la guardia móvil del Imperio, sino también una amenaza para él. Por esas regiones de la periferia se evadían los campesinos siervos, los soldados y los funcionarios sujetos a confinamiento, todos aquellos que, en general, no habían consentido en vivir en buen acuerdo con Moscú y posteriormente con Petersburgo, los disidentes religiosos y sectarios de toda especie, como así también un apreciable número de miembros de la cofradía de los criminales. Por los vastos espacios del Volga erraban los valientes bandidos que atormentaban a comerciantes, boyardos y voivodas ; se agrupaban en formaciones regulares de caballería, hacían incursiones en las ciudades, metían mano a los ingresos del fisco y, en reconocimiento, el pueblo oprimido, perdonándoles los males que les causaban, los exaltaban y les cantaban.