Explore "Cómo hicimos la Revolución Rusa" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
Como marxistas, jamás hemos sido partidarios del formalismo democrático. En una sociedad dividida en clases, las instituciones democráticas, lejos de anular la lucha de unas clases contra otras, no hacen sino dar a los intereses de esas clases una forma imperfecta de expresión. Las clases pudientes tienen siempre a su disposición millares de medios para alterar y adulterar la voluntad de las clases laboriosas. En tiempos de revolución, las instituciones democráticas son todavía menos adecuadas para servir de expresión a las luchas de clase. Marx llamó a la revolución la locomotora de la historia. Una lucha franca y directa por la conquista del poder capacita a las masas trabajadoras para adquirir en breve tiempo tesoros de experiencia política y pasar rápidamente de un estadio a otro en el proceso de su evolución mental. La pesada máquina de las instituciones democráticas no puede seguir ese rápido movimiento y tienen un retraso tanto mayor cuanto más vasto es el país y más imperfecto el material técnico de que dispone la democracia.
Los socialistas revolucionarios de la derecha formaban la mayoría de la Asamblea Constituyente.