Explore "Historia de la Revolución Rusa" by Leon Trotsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
La dinastía cayó apenas sacudirla, como fruto podrido, antes de que la revolución tuviera tiempo siquiera a afrontar sus miras más inmediatas. La imagen que trazamos de la vieja clase dirigente no sería completa si no intentáramos exponer cómo se enfrentó la monarquía con la hora de su hundimiento.
El zar se encontraba en el Cuartel general, en Mohilev, adonde se había trasladado, no porque fuese necesaria su presencia allí, sino huyendo de las molestias petersburguesas. El cronista palaciego, general Dubenski, que se hallaba cerca del zar en el Cuartel general, registra en su diario: «Ha empezado aquí una vida tranquila. Todo seguirá como antes. El zar no cambiará nada. Sólo causas exteriores y fortuitas pueden imponer algún cambio. ». El 24 de febrero, la zarina escribía al Cuartel general, en inglés, como siempre: «Confío en que el Kedrinski ese de la Duma (se trata de Kerenski) será ahorcado por sus detestables discursos; hay que hacerlo a toda costa (ley de tiempo de guerra). Y servirá de ejemplo. Todo el mundo anhela e implora de ti energía». El 25 se recibe en el Cuartel general un telegrama del ministro de la Guerra comunicando que en la capital han estallado huelgas y disturbios, pero que se han tomado las oportunas medidas y que la cosa no tiene importancia. ¡Como se ve, no ha cambiado nada!