Explore "Temporada de zopilotes" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
General Gregorio Ruiz
Entre tanto, Francisco Madero se ha decidido. El centro de la contienda se ha de situar en Palacio Nacional. Y él tiene que estar alli. Si los golpistas en algun momento habían dispuesto un ataque al Castillo de Chapultepec para detener al presidente, éste no se ha producido por desorganización o miedo de algunos de los conspiradores. Madero, al que le gustan sobremanera los simbolos, le pide al director del Colegio Militar que le proporcione una escolta. El presidente arenga a los muchachos: «La escuela de aspirantes ha echado por tierra el honor de la juventud en el ejército. Este error sólo puede enmendarlo otra parte de la juventud militar.». No sabe que, seguin varias versiones, hay varios oficiales del Colegio Militar implicados en la conspiracién y que sólo la actitud de los civiles del gabinete en estas primeras horas y el discurso del presidente los neutraliza. Luis G. Bayardi, uno de los muchachos, dice que había quinientos de ellos formados; la cifra debe de estar exagerada porque la mayoría de las versiones habla de tan sólo unos trescientos cadetes, dos compafifas. Sara Pérez, la esposa del presidente le pide a su marido que le permita acompafiarlo; Madero se niega. Al pie del Castillo de Chapultepec se forma la columna a la que se suman muchos civiles. Descienden por el bosque perdiendo la formacién. Madero, a caballo, marca el paso, los cadetes a pie lo intentan flanquear. El grupo toma por la avenida Reforma.