Explore "Temporada de zopilotes" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
«No se puede ser la mitad de bueno» / - Francisco I. Madero
Gustavo, su hermano, que no tenía pelos en la lengua, por eso Pancho Villa lo quería tanto, solía decir: «De todos los Madero, fueron a elegir presidente al más tonto», medio en broma cariñosa, medio en terrible confesión. Tonto no, pero insoportablemente naif a veces. Pancho, el presidente, llamado por sus enemigos (y en aquellos dias del inicio de 1913, lo eran muchos): el Enano del Tapanco y el Presidente Pingüica (medía un metro con 48) parecía soportar estoicamente el vendaval que su revolución, una experiencia a tercias, a medias con suerte, había desatado. Habría que decir en su desahogo que era más bueno que el pan y que no bailaba mal. Espiritista practicante y adicto al vegetarianismo, convencido de que había mucha menos mala fe en el mundo de la que obviamente existía, había intentado conciliar con todos y así le había salido. Como diría Tolstói, al que Francisco Ignacio Madero seguramente había leído: «No se puede ser la mitad de bueno».