Explore "Vida y destino" by Vasili Grossman on Textopian. Read with annotations and highlights.
Era noche cerrada cuando el general Krilov se acostó en su catre de campaña. Le dolían las sienes, tenía la garganta irritada por las decenas de cigarrillos que había fumado. Krilov se pasó la lengua por el paladar reseco y se giró de cara a la pared. La somnolencia hacía que en su memoria se mezclaran recuerdos de los combates de Sebastopol y Odessa, los gritos de la infantería rumana al ataque, los patios adoquinados y cubiertos de hiedra de Odessa y la belleza marinera de Sebastopol.
Se le antojaba que de nuevo estaba en su puesto de mando de Sebastopol, y en la bruma del sueño brillaban los cristales de las lentes del general Petrov; el cristal centelleante resplandecía en miles de fragmentos, y mientras el mar se ondulaba, el polvo gris de las rocas trituradas por los proyectiles alemanes llovía sobre las cabezas de los marineros y los soldados y se levantaba hacia la montaña Sapún.