Explore "Vida y destino" by Vasili Grossman on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por el hospital se difundió la noticia de que la madre del teniente Sháposhnikov había llegado. El comisario del batallón, Shimanski, fue el encargado de recibir a la madre del teniente muerto. Shimanski, un hombre apuesto cuyo acento revelaba su origen polaco, fruncía la frente mientras esperaba a Liudmila Nikoláyevna, resignándose de antemano a las inevitables lágrimas que ésta derramaría, o tal vez a un desmayo. Se pasaba la lengua por el bigote, apenas dejado crecer, sin lograr vencer la compasión que en él suscitaban tanto el teniente muerto como su madre, y precisamente por eso estaba irritado con uno y otro: ¿qué pasaría con sus nervios si tenía que ponerse a recibir a las madres de todos los tenientes muertos?
Shimanski invitó a Liudmila Nikoláyevna a que tomara asiento antes de comenzar a hablar y le acercó una garrafa de agua.