Explore "Historia de las izquierdas en España (1789-2022)" by Juan Sisinio Pérez Garzón on Textopian. Read with annotations and highlights.
No sobra insistir, llegados a este capítulo final, en que todo análisis nacional necesita ser comprendido como parte de un proceso a escala internacional. Esta dimensión se ha reforzado por dos factores: la integración de España en la UE y la globalización que afecta a todo el planeta. En concreto, la disolución del Imperio soviético en 1991 fue decisiva para las izquierdas: clausuró la ideología comunista, por más que esta sea la oficial en los Gobiernos de China, Cuba o Corea del Norte. Este hecho, simultáneo al despegue de China como potencia económica, facilitó el ensanchamiento de la economía de mercado que, unido a la revolución científico-técnica, ha creado una nueva era definida por la globalización, que entrelaza a todas las sociedades del planeta. En este proceso se han desarrollado nuevas formas de acción política, respuestas ideológicas de distinto calibre, mientras parecían crecer las esperanzas racionales de desarme gracias a la creciente expansión de las interrelaciones comerciales y de las nuevas tecnologías. Las exigencias de paz y de derechos humanos a escala global, a pesar de los antagonismos y conflictos existentes, así como la defensa del medio ambiente, parecían haberse situado por encima de las fronteras nacionales. Existen datos tanto para el pesimismo como para el optimismo. Por ejemplo, la lucha científica contra la pandemia de la COVID-19 ha demostrado desde 2021 la fabulosa capacidad de solucionar a escala planetaria tan grave calamidad, aunque el programa COVAX de la Organización Mundial de la Salud y la financiación del Banco Mundial hayan resultado insuficientes hasta el momento. Sin embargo, la invasión de Ucrania por Rusia ha creado graves sombras de pesimismo para imaginar futuros de paz.
En este contexto internacional, la historia de las izquierdas españolas desde la década de 1990 puede explicarse en dos fases. La primera, de 1996 a 2008, inauguró una etapa de cambios económicos y sociales que, a pesar de las crisis posteriores, cimentó unos niveles de vida que constituyen el soporte de la sociedad actual. Coincidió con la pérdida del Gobierno central por el PSOE y el estancamiento de IU. Fueron los errores del PP y, en concreto, la movilización contra decisiones de política internacional, contra una guerra considerada injusta, los hechos que sobre todo auparon a los socialistas de nuevo al Ejecutivo. La segunda etapa comenzó con la recesión de 2008-2013 y llega hasta el presente, incluyendo el empeoramiento por la pandemia de COVID-19 y las primeras consecuencias de la invasión rusa de Ucrania. En esta segunda etapa han gobernado primero el PSOE, después el PP y, últimamente, el Gobierno de coalición PSOE-UP. En todos los casos han sido las directrices de la UE las que han marcado no solo el rumbo económico sino también otras muchas facetas de la vida social en España. En general, históricamente se ha prolongado el proceso de transformación estructural iniciado en décadas anteriores, con la mejora del nivel de vida, sostenida a pesar de las crisis, desequilibrios y desigualdades que se explicarán en los correspondientes epígrafes.