Explore "Historia de las izquierdas en España (1789-2022)" by Juan Sisinio Pérez Garzón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Este capítulo trata un periodo cuyas experiencias siguen estando tan vivas que, para aplacar la tendencia a ejercer de jueces del pasado, conviene recordar la máxima de Montesquieu: "La verdad en un tiempo es error en otro". Son unas décadas de regímenes y momentos totalmente opuestos: una dictadura, una república democrática truncada por el golpe militar que provocó una trágica guerra civil, un intento de revolución social y el triunfo sangriento de esa otra dictadura que marcó el periodo de mayor excepcionalidad de la historia española. Además, la guerra albergó en el territorio republicano aquel proyecto de revolución obrera concebida como la conjunción de jornaleros agrarios y proletarios urbanos capaces de socializar las tierras y la producción industrial. En ese camino, tanto en territorios controlados por los sublevados como en los fieles a la República, se ejercieron violencias de signos opuestos. Estas añadieron a la propia guerra una serie de matanzas que, ya desde entonces, forjaron unas memorias tan hostiles que sus impactos han condicionado historiografías discordantes e incluso sectarias, por encima del necesario pluralismo analítico.
Sin duda, los tres años de guerra civil pueden considerarse la mayor catástrofe de la historia de España. Constituyen el eje de este capítulo, cuyas lindes no son las habituales en los libros de historia, pero que pueden ayudar a explicar mejor la historia de las izquierdas. En efecto, desde 1923 las izquierdas experimentaron la primera dictadura, la de Primo de Rivera, de modo dispar, y de esa experiencia dieron el salto a una República con propuestas encontradas. La guerra provocada por la sublevación militar terminó con la derrota, la muerte y el exilio para las izquierdas. Ahora bien, desde 1956, tras la búsqueda de vías para derrocar la dictadura, se produjo un giro estratégico: la reconciliación de vencedores y vencidos para terminar con la dictadura e implantar una democracia. Por eso este capítulo termina cuando el PCE-PSUC primero y, al poco tiempo, el PSOE y los partidos republicanos en el exilio lanzaron propuestas de reconciliación nacional para superar la guerra civil. Cambiaron las tácticas de oposición a la dictadura mientras esta, tras la protesta estudiantil de 1956 y la agonía de la autarquía, se reajustó con el Plan de Estabilización de 1959 y entró en una segunda etapa marcada por Gobiernos tecnócratas afanados en modernizar España sin mermar los poderes autoritarios.