Explore "Lucio Cabañas y la guerra de los pobres" by Jacoso Silva Nogales on Textopian. Read with annotations and highlights.
Varias pequeñas victorias políticas del pueblo precedieron a la masacre, como hacer cumplir al aserradero sus compromisos con la población de Mexcaltepec, la derogación de las medidas elitistas en la escuela Modesto Alarcón, o la reinstalación de Lucio y Serafín Núñez a Atoyac, la destitución de la directora de la escuela Juan Álvarez, o la creación de la UCPCPF y de la estructura local de la Central Campesina Independiente, organización impulsada por el PCM, entre otras fuerzas.
Esas victorias políticas dejan ver que había una confrontación anterior a la masacre y que se puede concebir, en términos gramscianos, como una guerra de posiciones, una confrontación no estrictamente militar, sino política: una guerra por conquistar posiciones en la sociedad y que hasta el momento había llevado a la adquisición por parte del pueblo de posiciones políticas como la eliminación del control de los caciques sobre los padres de familia de dos escuelas y la formación de dos organizaciones populares. Estas cuatro posiciones implicaban la pérdida del control corporativo por parte del Estado y los caciques sobre gran parte de la población.