Explore "Lucio Cabañas y la guerra de los pobres" by Jacoso Silva Nogales on Textopian. Read with annotations and highlights.
El planteamiento de una guerra de los pobres, donde los pobres decidieran por sí mismos, limitaba las formas organizativas que pudiera adoptar el partido. No podía ser un partido de pocos militantes, bajo el argumento de la seguridad. Eso implicaba el riesgo de convertirlo en un grupo separado de la población que, por tomar las decisiones en lugar de la gente misma, podría llegar a convertirse en una especie de élite. Lo manera que Lucio consideró más adecuada, fue que en cada comunidad hubiera comisiones de lucha, las cuales constituían la organización de base del PDLP a la manera de las células o comités de base de los partidos de izquierda tradicionales, de tal forma que el PDLP estaba formado por un conjunto de comisiones de lucha, una por comunidad (o barrio, como se llama a las comunidades en la sierra de Atoyac):
Las comisiones de lucha se forman a según los compañeros que haya en un barrio, nada más que las comisiones de lucha en los barrios son clandestinas, o como quien dice ocultas, que no sepa toda la gente, que actúen escondidos para que no todo el barrio se dé cuenta, nada más ellos, la pura comisión, digamos, los que se tienen confianza. Y estas comisiones de lucha sirven en los barrios para juntar los alimentos, un fondo cuando se puede, y cuando nosotros tenemos, ayudamos para que allí mismo se reparta todo, y esta comisión de lucha se encarga de hacer compras, o de vigilar algún traidor, quizá algún traidor que se quiera poner, pues ella se encarga de arreglarlo. Y luego esta comisión de lucha baja allá abajo y trae información, vigila al ejército, trae periódicos, bueno, toda clase de informaciones que se le atraviesa nos la está pasando a nosotros.