Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando Germán Carrera Damas, Elías Pino Iturrieta y Simón Alberto Consalvi hicieron repetidas menciones al subsuelo monárquico, estaban abriendo una veta gigantesca. En efecto, creyéndose un constructor del futuro, Chávez en realidad es un restaurador del pasado, y no de cualquier pasado, sino precisamente del pasado de la «real gana», del pasado contra el que luchó, en una guerra a muerte sin equivalentes en toda la región, su héroe de cabecera, Simón Bolívar: el pasado monárquico español.
La obra del historiador Richard M. Morse (1922-2001) -que Paz mencionaba con admiración en su ensayo- arroja una luz específica sobre el tema. La tradición neotomista que Morse descubrió como el subsuelo político más profundo de Latinoamérica fue formulada, en efecto, por el jesuita Francisco Suárez (1548-1617). Sus obras De legibus y Defensio fidei fueron leidísimas en toda la América Hispana, desde México hasta Buenos Aires, desde su publicación hasta casi principios del siglo XIX. El Estado tomista replanteado por Suárez -explica Morse- es un «todo ordenado en el que las voluntades de la colectividad y el príncipe se armonizan a la luz de la ley natural y en interés de la felicidad ciudadana y el bien común».