Explore "El poder y el delirio" by Enrique Krauze on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque dedicaría la jornada a averiguar las difíciles relaciones entre lo humano y lo divino en Venezuela, descifrarlas me tomaría meses. Mi contacto es el respetado padre jesuita Luis Ugalde, rector de la Universidad Católica Andrés Bello. De origen vasco, nacido en 1939, Ugalde llegó a Venezuela hace cincuenta años, como parte de la gran ola migratoria proveniente de España, Italia y Portugal. Graduado en Filosofía y Letras en la Universidad Javierana de Bogotá, entre 1966 y 1970 hizo estudios de Teología en la Theologische Hochschule Sankt Georgen de Frankfurt y en 1973 obtuvo la licenciatura en Sociología en la Universidad Católica Andrés Bello.
Me recibe en el recinto de la Universidad. Mientras paseamos por su hermoso jardín, entre pilones y caobos, me comenta que también es jardinero. Detrás de sus anteojos entreveo la mirada noble y paciente de un hombre acostumbrado a registrar el minucioso paso del tiempo entre árboles añejos y plantas de sombra grata. Su acento vasco va puntuando nuestra conversación de esa mañana. Me comenta cómo la gran corriente política de los sesenta tocó su vida, al menos por tres vertientes: el corrimiento de la Compañía de Jesús hacia la «opción preferencial por los pobres»; los cambios que en ese mismo sentido significó el Concilio Vaticano II; y la ola revolucionaria de la generación de los sesenta. Pero el autor que más influyó en él -según me explica- fue el gran teólogo protestante Paul Tillich, que en la época nazi hubo de abandonar Alemania para refugiarse en Estados Unidos. Me explica Ugalde que Tillich defendía «la sustancia católica y el espíritu protestante», síntesis que le parece muy afortunada.