Explore "De Oñate a la granja" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Arreglose Fernando a toda prisa, chapuzándose en agua fría, que el mismo Rapella con todo su empaque le trajo en un cubo, y al cuarto de hora ya corrían los dos por las calles del pueblo, inquiriendo y tomando lenguas en busca de estos o los otros amigos. El don Leopoldo recibió al italiano en medio de la calle con glacial cortesía, y a las primeras de cambio, hubo de oponer a su pretensión reparos y dificultades que equivalían a una cortante negativa. Así lo comprendió el otro, y como hombre agudísimo, de larga vista social, no insistió, absteniéndose al propio tiempo de preguntar cosa alguna que transcendiese a movimientos de tropas. Con astuta diplomacia, no ocultó al coronel que llevaba al cuartel de don Carlos una misión reservada cerca del infante don Sebastián Gabriel:
-Arreglos de familia, ciertas negociaciones, ¿me entiende usted? , para las cuales llevo poderes de Su Majestad el rey de las dos Sicilias, de la princesa Carolina. y de otras elevadísimas personas., asunto que, si bien de carácter doméstico, podría influir grandemente en la cosa pública, en la guerra, en la paz.