En la boca del incendio arden mis días

Explore "En la boca del incendio arden mis días" by Jaime Sabines on Textopian. Read with annotations and highlights.

En la boca del incendio arden mis días, / la hojarasca que soy, la yerba seca.

Siento mi alma como tierra quemada.

Ojos míos: no miren otra cosa que los fantasmas diarios.

Boca mía: no digas más que el saludo, «buenas noches », / y el tiempo, «qué hermosa tarde » o «cómo llueve ».

Manos y dedos míos: sigan apretando el escritorio, / los billetes, la copa y los muslos.

Planta de mi pie: hay que continuar sobre el camino / hollado, / al lado de los mismos automóviles, sobre las mismas / hormigas.

Corazón mío: dedícate a tu sangre, a mis pulmones.

Y tú, querido estómago: digiere las cosas con que / te acompaño.

Rueda del molino: no somos extraños.

Por ti, amada, odiada mía, me pondré a buscar / los nombres más dulces / y los iré enterrando en tu oído con mi lengua.

Quiero llenarte la cabeza con esa espuma del mar.

Yo no sirvo para otra cosa que los pájaros.

Dios, árbol mío: déjame caer de ti como tu sombra.

Reading navigation