Explore "Los dos Perros" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Procure ser en todo lo posible / El que ha de reprender irreprensible.
Sultán, perro goloso y atrevido, / En su casa robó, por un descuido, / Una pierna excelente de carnero.
Pinto, gran tragador, su compañero, / Le encuentra con la presa encarnizado, / Ojo al través, colmillo acicalado, / Fruncidas las narices y gruñendo. / -¿Qué cosa estás naciendo, / Desgraciado Sultán? Pinto le dice. / ¿No sabes, infelice, / Que un perro infiel, ingrato, / No merece ser perro, sino gato? / ¡Al amo, que nos fía / La custodia de casa noche y día, / Nos halaga, nos cuida y alimenta, / Le das tan buena cuenta, / Que le robas goloso / La pierna del carnero más jugoso! / Como amigo te ruego / No la maltrates más: déjala luego. / -Hablas, dijo Sultán, perfectamente.
Una duda me queda solamente / Para seguir al punto tu consejo: / Di, ¿te la comerás si yo la dejo?