Explore "La Regenta" by Leopoldo Alas on Textopian. Read with annotations and highlights.
La señorita doña Anunciación Ozores había llegado a los cuarenta y siete años sin salir de la provincia de Vetusta. Era por consiguiente una gran molestia, tal vez un peligro, aventurarse a recorrer en veinte horas de diligencia la carretera de la costa que llegaba hasta Loreto. La acompañaron en su viaje don Cayetano Ripamilán, canónigo respetable por su condición y sus años, y una antigua criada de los Ozores.
Había muerto don Carlos de repente, de noche, sin confesión, sin ningún sacramento. El médico decía que algún derrame, algún vaso.