Explore "La Regenta" by Leopoldo Alas on Textopian. Read with annotations and highlights.
_«Tecum principium in die virtutis tuae in splendorum sanctorum, ex utero ante luciferum genui te»._ Esto leyó la Regenta sin entenderlo bien; y la traducción del _Eucologio_ decía: «Tú poseerás el principado y el imperio en el día de tu poderío y en medio del resplandor que brillará en tus santos: yo te he engendrado de mis entrañas desde antes del nacimiento del lucero de la mañana».
Y más adelante leía Ana con los ojos clavados en su devocionario: _Dominus dixit ad me: Filius meus es tu, ego hodie genui te. Alleluia._ ¡Sí, sí, aleluya! ¡aleluya! le gritaba el corazón a ella. y el órgano como si entendiese lo que quería el corazón de la Regenta, dejaba escapar unos diablillos de notas alegres, revoltosas, que luego llenaban los ámbitos obscuros de la catedral, subían a la bóveda y pugnaban por salir a la calle, remontándose al cielo. empapando el mundo de música retozona. Decía el órgano a su manera: Adiós, María Dolores, marcho mañana en un barco de flores para la Habana.