Explore "La Madre de Costa" by Horacio Quiroga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Un hombre casado se debe a su mujer; pero un soltero sin familia, a su dueña de casa.
Abalcázar Costa -en provincias hay siempre nombres raros- vino de la suya con excelentes notas en bachillerato y escaso dinero. Púsose a buscar una casa de huéspedes donde se comiese bien -porque los muchachos que vienen tienen gran apetito- y hubiera tranquilidad.