Explore "Los Cazadores de Ratas" by Horacio Quiroga on Textopian. Read with annotations and highlights.
Una siesta de invierno, las víboras de cascabel, que dormían extendidas sobre la greda, se arrollaron bruscamente al oír insólito ruido. Como la vista no es su agudeza particular, las víboras mantuviéronse inmóviles, mientras prestaban oído.
-Es el ruido que hacían aquéllos… -murmuró la hembra.