Explore "Los relojes del soldado" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Dieron alojamiento / a un tunante sargento / en la casa de cierta labradora, / viuda, joven, con humos de señora, / cuyo genio intratable / en breve con su huésped se hizo amable, / habiendo reparado / que era rollizo, sano y bien formado; / tanto, que dijo para su capote:
«¡Vaya!, tendrá un bellísimo virote».