Explore "El Deseo" by Hermann Sudermann on Textopian. Read with annotations and highlights.
Vino la noche. Una banda roja, último vestigio del sol poniente, se extendía sobre la ciudad cuyas torres puntiagudas se destacaban negras en el cielo de fuego. Durante largo rato seguí con los ojos las llamaradas, que la obscuridad concluyó también por absorber.
El reloj dio las nueve y el viejo doctor entró. Permaneció mucho rato sentado en mi silla, silencioso, después me acarició la mano al despedirse y dijo: