Explore "Dos Madres" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Juan se paseaba por la habitación como enajenado. Sentía pesar el vacío sobre su cabeza y su corazón. Los gemidos y quejumbres de Berta le llegaban como de otro mundo. No veía al señor Lapeira, a su suegro, sentado en un rincón obscuro a la espera del nieto. Y como el pobre Juan creía soñar, no se sorprendió al ver que la puerta se abría y entraba por ella… ¡Raquel!
-¿Usted? -exclamó don Pedro poniéndose en pie.