Explore "En Torno al Casticismo" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para llegar, lo mismo un pueblo que un hombre, a conocerse, tiene que estudiar de un modo o de otro su historia. No hay intuición directa de sí mismo que valga; el ojo no ve si no es con un espejo, y el espejo del hombre moral son sus obras, de que es hijo. Al árbol se le conoce por sus frutos; obramos según somos, y del conocimiento de nuestras obras entramos al de nosotros mismos, con la misma marcha que al de nuestros prójimos por las suyas, puesto que, en resolución, no es cada cual más que el primer prójimo de sí propio. Mas como esta inferencia de nuestras obras a nuestro carácter es de todos los días, apenas nos damos cuenta de ella, creyendo conocernos intuitivamente, de modo directo. Y, sin embargo, ¡cuántas veces no se dice uno a sí mismo: «No me creí capaz de tal cosa», o «No me reconozco», «Soy otro»!
Si vas a saltar una zanja sin conocer previamente cuánto saltas, lo haces con el encogimiento del miedo, y caes; mas si, ejercitándote en gimnasia, habías medido tus fuerzas, saltas con valor, con conocimiento de ti mismo, que éste es el valor verdadero: conocimiento de sí mismo.