Explore "En Torno al Casticismo" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Casticísimo es en nuestras letras castizas el teatro, y en éste, el de Calderón, porque si otros de nuestros dramaturgos le aventajaron en sendas cualidades, él es quien mejor encarna el espíritu local y transitorio de la España castellana castiza y de su eco prolongado por los siglos posteriores, más bien que la humanidad eterna de su casta; es un "«símbolo de raza»". Da cuerpo a lo diferencial y exclusivo de su casta, a sus notas individuales, por lo cual, a pesar de haber galvanizado su memoria tudescos rebuscadores de ejemplares típicos, es a quien «leemos con más fatiga» los españoles de hoy, mientras Cervantes vive eterna vida dentro y fuera de su pueblo.
Calderón, el símbolo de casta, fue a buscar carne para su pensamiento al teatro, en que se ha de presentar al mundo en compendio compacto y vivo, en sucesión de hechos significativos, vistos desde afuera, desvaneciéndose a último término, hasta perderse a las veces, el nimbo que los envuelve, el coro irrepresentable de las cosas.