Explore "Niebla" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Como Augusto necesitaba confidencia se dirigió al Casino, a ver a Víctor, su amigote, al día siguiente de aquella su visita a casa de Eugenia y a la misma hora en que esta espoleaba la pachorra amorosa de su novio en la portería.
Sentíase otro Augusto y como si aquella visita y la revelación en ella de la mujer fuerte -fluía de sus ojos fortaleza- le hubiera arado las entrañas del alma, alumbrando en ellas un manantial hasta entonces oculto. Pisaba con más fuerza, respiraba con más libertad.