Explore "Niebla" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Y bien, ¿qué? -le preguntaba Augusto a Víctor ¿cómo habéis recibido al intruso?
-¡Ah, nunca lo hubiese creído, nunca! Todavía la víspera de nacer nuestra irritación era grandísima. Y mientras estaba pugnando por venir al mundo no sabes bien los insultos que me lanzaba mi Elena. «¡Tú, tú tienes la culpa, tú!», me decía. Y otras veces: «¡Quítate de delante, quítate de mi vista! ¿No te da vergüenza de estar aquí? Si me muero, tuya será la culpa.»