Explore "Niebla" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando recibí el telegrama comunicándome la muerte del pobre Augusto, y supe luego las circunstancias todas de ella, me quedé pensando en si hice o no bien en decirle lo que le dije la tarde aquella en que vino a visitarme y consultar conmigo su propósito de suicidarse. Y hasta me arrepentí de haberle matado. Llegué a pensar que tenía él razón y que debí haberle dejado salirse con la suya, suicidándose. Y se me ocurrió si le resucitaría.
«Sí -me dije-, voy a resucitarle y que haga luego lo que se le antoje, que se suicide si es así su capricho.»