Explore "Recuerdos de Niñez y de Mocedad" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
El colegio a que me llevaron no bien había dejado las sayas era uno de los más famosos de la villa. Era colegio y no escuela -no vale confundirlos-, porque las escuelas eran las de de balde, las de la villa, por ejemplo, adonde concurrían los chicos de la calle, los que se escapaban a nadar en los Caños, los que nos motejaban de farolines y llamaban padre y madre a los suyos, y no, como nosotros, papá y mamá.
Fue mi primer maestro, mi maestro de primeras letras, un viejecillo que olía a incienso y alcanfor, cubierto con gorrilla de borla, que le colgaba a un lado de la cabeza, narigudo, con largo levitón de grandes bolsillos -el tamaño de los bolsillos de autoridad-, algodón en los oídos y armado de una larga caña, que le valió el sobrenombre del Pavero. Los pavos éramos nosotros, naturalmente; ¡y tan pavos!.