Explore "La Tía Tula" by Miguel de Unamuno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Logró sacar a su sobrino de aquellas veleidades ascéticás y se puso a vigilarle, a espiar la aparición del primer amor. «Fíjate bien, hijo -le decía-, y no te precipites, que una vez que hayas comprometido a una no debes dejarla… »
-Pero, mamá, si no se trata de compromisos… Primero hay que probar…