Explore "Celín" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Ya llegaron la niña de Pioz y su guía a Nuestra Señora del Buen Fin.
La puerta principal estaba cerrada. Las esculturas de ella dormían beatíficamente en sus nichos, la cabeza inclinada sobre el hombro. Por indicación del rapaz, dieron la vuelta, tropezando en el desigual piso, hasta acertar con una rinconada donde se veía claridad. Era el postigo de la sacristía. Celín delante, la señorita detrás, entraron, y el chicuelo guiaba mostrándose conocedor de los rincones del edificio.