Explore "7 de Julio" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Eran las dos. La noche era serena y tibia, y en el cielo oscuro comenzaban a palidecer temblando las estrellas. Solita envolviose bien en su pañuelo, y sin asomos de miedo, porque la apurada situación suya no lo permitía, bajó hacia la plazuela de Navalón. Poco tiempo empleó en llegar a una calle cercana, donde los informes que recibiera del sereno la obligaron a retroceder.
-¡Dios mío! - decía para sí -, ¡haz que encuentre pronto ese batallón Sagrado!