Los Cien Mil Hijos de San Luis

Explore "Los Cien Mil Hijos de San Luis" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.

Emprendí estos manejos con entusiasmo y con placer; con entusiasmo porque adoraba en aquellos días la causa de la Iglesia y el Trono, con placer porque la ociosidad entristecía mis días en Bayona. La soledad de mi existencia me abrumaba tanto como el peso de las desgracias que a otros afligen y que yo no conocía aún. Con separarme de mi esposo, cuyo salvaje carácter y feroz suspicacia me hubieran quitado la vida, adquirí libertad suma y un sosiego que después de saboreado por algún tiempo, llegó a ser para mí algo fastidioso. Poseía bienes de fortuna suficientes para no inquietarme de las materialidades de la vida; de modo que mi ociosidad era absoluta. Me refiero a la holganza del espíritu que es la más penosa, pues la de las manos, yo, que no carezco de habilidades, jamás la he conocido.

A estos motivos de tristeza debo añadir el gran vacío de mi corazón, que estaba ha tiempo como casa deshabitada, lleno tan sólo de sombras y de ecos. Después de la muerte de mi abuelo, ningún afecto de familia podía interesarme, pues los Baraonas que subsistían, o eran muy lejanos parientes o no me querían bien. De mi infelicísimo casamiento sólo saqué amarguras y pesadumbres, y para que todo fuese maldito en aquella unión, no tuve hijos. Sin duda Dios no quería que en el mundo quedase memoria de tan grande error.

Reading navigation