Explore "Los Cien Mil Hijos de San Luis" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Envié recados al conde de Montguyon; pero no se le podía encontrar por ninguna parte. Unos decían que estaba en el Trocadero, otros que en el Puerto, otros que había ido a las fragatas con una comisión. Por último, averigüé con certeza su paradero y le escribí una carta muy cariñosa. Mas pasó un día, pasaron dos y yo me moría de impaciencia, sin poder ver al prisionero ni aun saber dónde le habían llevado. El Conde, robando, al fin, un rato a sus quehaceres, vino a verme el día 4.
Yo estaba otra vez medio loca y no tenía humor para hacer papeles, sino que espontáneamente dejaba que se desbordasen los sentimientos de mi corazón.