Explore "Montes de Oca" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cómo pasó Ibero por suave pendiente desde las alturas del amoroso ideal caballeresco a una liviandad caprichosa y pasajera, lo comprenderá quien considere su soledad triste, su juventud misma vigorosa y la fuerza de los hábitos militares en tiempo de paz, y a veces de guerra.
Emprendió, pues, la fácil aventura, manteniendo en su espíritu con secreto culto la fe del amor verdadero, sin que le costase muy grande esfuerzo establecer la distinción, el deslinde de campos, conforme a las ideas vigentes en nuestra edad y a la imperfecta educación moral y religiosa del hombre del siglo. Trazada la raya entre lo accidental y lo permanente, entre la superfluidad de unos días y el deber de siempre, se divirtió el hombre todo lo que pudo, con no poca ventaja de su espíritu y de sus nervios, porque en verdad se hallaba necesitado de esparcimiento y también de variedad en su monótona existencia de caballero soñador. No se tome por giro retórico esto de la fidelidad que a su ideal señora conservaba, y adviertan los que le critiquen que se pasaba la vida sin verla más que en figuración de la mente. Cualquiera sale indemne de semejante prueba.