Explore "Juan Martín el Empecinado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el jefe marchó a despachar el almuerzo que le había dispuesto el señor Viriato, mosén Antón me dijo: - Veo que están ustedes indignados y con mucha razón. No se castiga a nadie, no se escarmienta a los pueblos, no se procura hacer respetables a los soldados de la patria y el rey. Paciencia, señores. Ustedes están indignados como yo por las blanduras de D. Vicente Sardina y D. Juan Martín. El mal viene de arriba, del jefe de nuestro ejército.
Le respondimos que en efecto era grande nuestra cólera; pero que confiábamos en el inmediato triunfo de las ideas de justicia contra la anticuada y rutinaria bondad del jefe de la partida. Él se consoló un poco con esto y fue a dictar órdenes para la mayor seguridad de los prisioneros.