Explore "Juan Martín el Empecinado" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Púsose de nuevo en práctica el plan primitivo de D. Juan Martín, y Borja y Alagón fueron sitiadas. Respondía esto a las instrucciones del general Blake, defensor de Valencia, que deseaba por tal medio entretener en Aragón las tropas destinadas a reforzar la expugnación de aquella gran plaza. Los hechos militares del Empecinado en Noviembre y Diciembre de aquel año fueron de gran beneficio a las armas españolas, y logró distraer durante aquel tiempo a un gran ejército francés, prolongando el respiro de los valencianos. Pero todos saben que Valencia cayó a principios de 1812, y entonces las cosas variaron un poco.
Durante corto tiempo, el conde de Montijo mandó personalmente el ejército empecinado, en virtud de una combinación de las siempre inquietas e intrigantes Juntas; pero D. Juan Martín estuvo sólo algunos días separado de sus soldados, y las necesidades de la guerra le llevaron otra vez a ponerse al frente de la partida grande, que él sólo sabía dirigir.